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Cómo elegir el espesor de tu repisa: 1.8 o 3.6 cm

Repisa flotante recta de 60 por 20 cm con sus medidas y espesor

Es la primera pregunta que recibimos cuando alguien elige una repisa. La respuesta corta: 1.8 cm para decoración, 3.6 cm para peso o para tramos largos. La respuesta larga tiene que ver con cómo trabaja un tablero apoyado por sus extremos.

Qué cambia realmente entre uno y otro

El espesor es la altura del canto: el borde que se ve de frente cuando la repisa está en la pared. Un tablero de 3.6 cm es exactamente el doble de grueso que uno de 1.8 cm, y esa diferencia se nota en tres cosas: la carga que resiste, cuánto se curva con el tiempo y el peso visual que aporta al ambiente.

Lo que más importa es lo segundo. Un tablero apoyado solo en sus extremos tiende a ceder en el centro cuando se le aplica carga de forma sostenida. Ese descuelgue es progresivo y, pasado cierto punto, no se recupera. Duplicar el espesor aumenta la rigidez de forma mucho más que proporcional, por eso una repisa de 3.6 cm se mantiene recta en situaciones donde una de 1.8 cm terminaría arqueándose.

Cuándo alcanza con 1.8 cm

  • Marcos de fotos, cuadros pequeños y objetos decorativos.
  • Plantas pequeñas y macetas livianas.
  • Velas, difusores, adornos y artículos de baño.
  • Tramos cortos, hasta unos 60 cm de largo.

En estos casos el espesor delgado incluso juega a favor: la repisa se ve más ligera y no compite con lo que se coloca encima. Es la opción habitual en dormitorios, baños y paredes con varias repisas escalonadas.

Cuándo conviene 3.6 cm

  • Libros. Es la carga más exigente que recibe una repisa, porque es peso continuo repartido en todo el largo.
  • Tramos largos. A partir de 60 cm, y sobre todo en 80 cm, el canto grueso evita el descuelgue.
  • Equipos y objetos pesados. Parlantes, cajas, herramientas, vajilla.
  • Cuando se busca presencia. Sobre un sofá o una cabecera, el canto de 3.6 cm se lee como un elemento sólido de carpintería, no como un accesorio.

El largo pesa tanto como el espesor

Una repisa de 25 cm en 1.8 cm de espesor es muy estable, porque la distancia entre apoyos es corta. La misma repisa en 80 cm, con la misma carga por centímetro, trabaja mucho más exigida. Si duda entre espesores, mire primero el largo: a mayor largo, más conviene el canto grueso.

Una alternativa: dos repisas cortas

Si necesita cubrir una pared amplia pero prefiere la línea delgada, en lugar de una repisa de 80 cm puede instalar dos de 40 cm separadas por unos centímetros. Cada tramo trabaja menos, el conjunto se ve más ligero y permite jugar con alturas distintas.

Si no está seguro de cuál le conviene, cuéntenos qué piensa colocar encima y le recomendamos la medida y el espesor.

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